San Antonio. Entre los afectados había además un niño de dos años que también fue amenazado con pistola. Los malhechores actuaron con inusitada violencia y huyeron con jugoso botín en dinero y cigarrillos.
Eran poco más de las ocho de la noche. En San Sebastián ya no andaba ni un alma por las calles y el matrimonio de Víctor Binder Risco (68) y Norma Flores Morales (67) se aprestaban a cerrar su minimarket, cuando una inesperada visita cambió bruscamente el curso de los acontecimientos.
El dueño del local, ubicado en calle Berlín número 5, en pleno corazón del balneario, le echaba una última hojeada al diario El Líder del día cuando sorpresivamente entraron tres sujetos jóvenes.
Con Pistolas
Claramente no eran clientes, ya que cubrían sus rostros con gorros pasamontañas y los tres portaban pistolas.
Uno de los delincuentes se acercó al comerciante y le colocó el cañón de su arma de fuego en la sien, correteándolo a punta de patadas y garabatos hacia el final de un pasillo tras un mesón de atención.
Otro de los hampones se acercó a la dependiente del minimarket, la encañonó y la obligó a trasladarse al lugar donde estaba la dueña del local.
El tercero de los antisociales comenzó desesperadamente a revisar la caja, desde donde sustrajo cerca de 300 mil pesos en dinero en efectivo, además de dos talonarios de cheques y una considerable cantidad de cartones de cigarrillos.
La tensa situación ocurría mientras el nieto del matrimonio de comerciantes, de sólo dos años de edad, deambulaba al interior del almacén, sin entender ni sospechar lo que estaba ocurriendo, aunque por momentos también fue encañonado por los inescrupulosos delincuentes.
2 Minutos
“No fueron más de dos minutos”, dijo Binder Risco, en relación al tiempo que ocuparon los asaltantes para perpetrar el delito, sin embargo ese lapso se transformó en una eterna pesadilla para la pareja que lleva más de 32 años con su minimarket y que nunca había sufrido un asalto.
Una vez consumado el ilícito, los asaltantes salieron corriendo del lugar, pero a escasos metros abordaron un automóvil de color negro, que según vecinos del sector sería un Nissan V16.
Schock
El delito ocurrió la noche del sábado recién pasado y ayer en la tarde Norma Flores aún no se recuperaba del shock vivido en manos de los malhechores.
“Eran tres cabritos, jóvenes, bajos, delgados y muy ágiles”, recordó la comerciante, sin poder evitar las lágrimas.
“Quedamos con una sensación de mucha vulnerabilidad. Lo material se puede recuperar, pero esta sensación nos queda”, agregó Flores.
Los afectados hicieron la denuncia a Carabineros y quedaron a la espera de ser citados por la Fiscalía de San Antonio.
[Rafael Sarmiento]