Rancagua. Menor estuvo 8 meses preso por homicidio frustrado de carabinero: era inocente. Joven de 15 años sin antecedentes penales fue acusado de dispararle a un cabo con una escopeta. En el juicio, la Fiscalía de Rancagua no presentó prueba científica en su contra y los policías involucrados admitieron que no lo vieron disparar. El afectado perdió el año escolar y sufrió daño psicológico.
Un menor de 15 años, estudiante, sin antecedentes, estuvo privado de libertad durante 8 meses por el presunto delito de homicidio frustrado de un carabinero, pero en abril pasado fue absuelto en juicio oral. El joven perdió el año escolar y quedó con secuelas psicológicas. La madre estudia demandar a la policía uniformada.
Los hechos se remontan a la noche del 7 de agosto de 2011 en Rancagua, cuando efectivos de la tenencia Diego Portales concurrieron hasta el domicilio del menor C.A.R.R. (hoy de 16 años), ubicado en Pasaje Los Prunos, block 1176, departamento 306, población Algarrobo III, por una denuncia de violencia intrafamiliar.
La madre del joven, Ximena R. (38), había denunciado a su pareja y padrastro de los 8 hijos que viven con ella, Enrique Ortega Gutiérrez (42), porque llegó al departamento en estado de ebriedad y algo agresivo. “Lo único que yo quería era que lo sacaran, pero se lo llevaron a golpes y los niños se pusieron a llorar”, recordó la mujer.
En medio de las protestas de la familia por el procedimiento, y en momentos en que el padrastro era subido al carro policial, el cabo Francisco Escobar Ríos recibió un escopetazo a no más de 3 metros cuando bajaba por la escala del block. Resultó herido de gravedad en su brazo y hombro derecho por más de 80 perdigones.
Versión de Carabineros
Según los carabineros presentes en el lugar, el autor del disparo fue el menor C.A.R.R., quien los habría amenazado a garabatos con ir a buscar un “fierro”. Después del ataque, el joven se habría dado a la fuga hasta que fue detenido 2 semanas después en su mismo domicilio. Ximena R. afirmó que su hijo siguió haciendo su vida normal.
La Fiscalía de Rancagua formalizó a C.A.R.R. por el supuesto homicidio frustrado del cabo Escobar y el Tribunal de Garantía de Rancagua decretó la internación provisoria del joven en la cárcel de menores de Graneros. En ese recinto C.A.R.R. permaneció hasta el juicio oral que se efectuó el 9 y 10 de abril pasado.
El fiscal Claudio Riobó presentó como testigos a los carabineros, pero no pudo probar la culpabilidad de C.A.R.R., porque no había prueba científica que lo incriminara. Además, el disparo fue efectuado desde arriba hacia abajo y C.A.R.R., que se encontraba a menos de 3 metros del cabo, es de menor estatura que éste. Tampoco estaba a mayor altura.
El defensor penal público Rodrigo Cabezas también resaltó que, al momento del disparo, la escala estaba oscura y que ninguno de los carabineros, incluyendo al cabo herido, vio disparar a C.A.R.R. De hecho, en el juicio los policías admitieron que llamados anónimos acusaron a C.A.R.R. del disparo. El arma nunca fue encontrada.
“Daño Causado Es Tremendo”
El 10 de abril pasado, el Tribunal Oral Penal de Rancagua declaró inocente a C.A.R.R. y recién entonces salió en libertad. Fue una enorme alegría para la familia, pero –según la madre del joven- “el daño causado es tremendo, porque él perdió el año y ahora no lo quieren recibir en el colegio Patricio Mekis porque estuvo preso”.
C.A.R.R. cursaba 6º básico cuando fue detenido y pretendía recuperar años, estudiando 7º y 8º juntos. Su madre dice que el joven “ya no es el mismo de antes, está más apagado y depresivo, porque sufrió harto y nosotros también. Con el abogado voy a estudiar si demando a Carabineros, porque lo acusaron sin razón”.
Acerca de quién puede ser el autor del disparo, Ximena R. respondió que no sabe, porque la escala estaba muy oscura y sin luz. “Esta población es la más peligrosa de Rancagua”, admitió. Ella es dueña de casa y sigue viviendo con su pareja, que trabaja como ayudante de maestro en Codelco, aunque en estos momentos se encuentra cesante a la espera de que lo llamen. También vive con sus 8 hijos, el menor de 1 año y 8 meses, mientras que el mayor es precisamente C.A.R.R.