4 Años Remitidos para Cura Perverso
Colina. Condenan a cuatro años de libertad vigilada a religioso por abusos. Richard Aguinaldo, sacerdote que trabajó en el Liceo Alemán del Verbo Divino de Chicureo, no cumplirá sentencia en la cárcel.
El Tribunal de Colina sentenció ayer a cuatro años y 200 días de libertad vigilada al sacerdote filipino Richard Joey A. Aguinaldo. El religioso fue condenado por un delito de abuso sexual consumado y otro en grado de tentado en perjuicio de dos menores de edad del Liceo Alemán del Verbo Divino en Chicureo.
Las agresiones contra los niños se produjeron entre marzo y octubre de 2009, mientras cursaban prekínder. Aguinaldo se desempeñaba como encargado del Departamento de Misiones del colegio.
Según el fallo, el sacerdote deberá, además, mantenerse alejado de las víctimas y quedó inhabilitado para ejercer cargos públicos o que involucren relación directa con menores de edad mientras dure su condena, la que podrá cumplir en libertad.
Fernando Palma, abogado defensor de Aguinaldo, aseguró que pedirán la nulidad del juicio. Por su parte, Sebastián Mandiola, abogado querellante de la familia de uno de los menores, aseguró que la sentencia lo dejaba satisfecho. “El tema de fondo es que los niños fueron escuchados, sortearon todas las dificultades que tuvieron durante esta investigación, y eso nos tiene satisfechos”, afirmó.
Sin embargo, Claudia Sanz, madre del niño a quien Aguinaldo intentó abusar, no está conforme con la condena: “Yo lo encuentro horrible. ¿Cómo la justicia chilena dice que es culpable de delito de abuso e intento de abuso y que, siendo culpable, le da cuatro años, 200 días y lo deja en libertad? ¿Qué tranquilidad como mamá le doy a mi hijo?”, sostuvo.
Agregó que “el juicio oral ha sido muy fuerte para él (su hijo). El niño piensa que está preso y va a seguir pensando eso para su tranquilidad. Yo les pido a las mamás que tengan el valor de denunciar”.
Un amigo de los padres de la otra víctima, y que pidió no ser identificado, cuenta que la familia está afectada con el fallo. “Las leyes para este tipo de delitos en el país no alcanzan para que delincuentes como este señor cumplan en la cárcel, sino que hay que conformarse con que los niños no van a estar tranquilos y que existe la posibilidad de que se puedan encontrar con él”.
Entre noviembre de 2009 y mayo de 2010, el sacerdote estuvo en prisión preventiva. Posteriormente, cumplió arresto domiciliario hasta ayer, cuando se leyó el fallo en su contra.